Plan de Estudios

La enseñanza del diseño de productos

Las escuelas de diseño españolas, como otras muchas, proceden de una tradición pedagógica asentada sobre el rico bagaje cultural, artístico y humanístico europeo. Este bagaje marcó el espíritu de las primeras escuelas de diseño, llamadas, hasta hace poco tiempo, de artes aplicadas y oficios artísticos.

De aquellas escuelas proceden los actuales centros de enseñanza del diseño, como resultado de una evolución en la que el vínculo entre arte, historia y cultura y la formación del diseñador se ha mantenido como un signo de identidad y también como una declaración de principios, una de cuyas expresiones sería ésta: El diseñador ha de ser un profesional formado en el conocimiento de las humanidades y la cultura de una sociedad tanto como en las nuevas tecnologías y los sistemas de producción.

El modelo de diseñador de productos que sale de nuestra escuela es un profesional que ante todo satisface una necesidad humana y que concibe objetos que se integren de modo natural en nuestra vida; objetos bien resueltos funcionalmente, pero que también transmiten sensaciones y valores estéticos y culturales.

Esa es nuestra diferencia respecto a la ingeniería de diseño de producto: ésta se orienta hacia la solución de las cuestiones tecnológicas que plantea el diseño de un producto. Nuestro diseñador, en cambio, tiene que concebir el objeto como un conjunto armonioso de factores humanos, estéticos, culturales y funcionales, en el que también ha de integrarse el aspecto tecnológico.

En torno a esta idea de diseñador se han elaborado nuestros planes de estudios, en los que conviven materias artísticas (dibujo, volumen, técnicas gráficas), humanísticas (historia del arte, teoría del diseño, antropología), científicas (ergonomía, antropometría, biónica, conocimiento de materiales), tecnológicas (procesos de producción, software de diseño), o de gestión (márquetin, empresa, branding).

Todo ello organizado en torno a la que, en nuestra enseñanza, es la práctica esencial: los proyectos, donde todas las materias confluyen y se articulan, aportando su particular saber. En este punto se hace presente otro de nuestros valores pedagógicos más importantes: la metodología de trabajo o metodología proyectual.

Para conciliar aspectos tan diversos como los científicos, estéticos, sociales y productivos, se requiere capacidad para organizar el trabajo. El diseñador es como un director de orquesta que hace entrar un instrumento en el momento adecuado de la composición para que el resultado final resulte armónico y acorde a la partitura inicial.

No existe un solo método de trabajo, como no existe solo una partitura. Por eso pretendemos dar al diseñador las herramientas para que él mismo aprenda a encontrar los métodos adecuados a cada proyecto. Buscamos desarrollar en nuestros alumnos una aptitud donde la creatividad, la investigación y la organización del trabajo sean una base sólida desde la que abordar cualquier situación de diseño.

 

La filosofía de nuestro departamento

El perfil de diseñador de productos por el que apostamos es el de una persona optimista y vital, capaz de dirigir proyectos y trabajar en equipo con otros profesionales. Es alguien con inquietudes que sabe buscar y anticiparse a las nuevas necesidades sociales, que tiene espíritu de innovación y se propone como un reto el mejorar las condiciones del entorno en que habitamos.

En nuestro departamento entendemos el diseño de productos como una forma de compromiso con la sociedad en que vivimos. El diseño debe contribuir a mejorar las condiciones de vida del ser humano, construyendo un entorno a su escala, sostenible y en armonía con el marco natural.

El diseño debe ser sensible a los modelos sociales que vienen: las nuevas formas de trabajo, de ocio, de relaciones humanas,…y los nuevos modos de organización y gestión: internet, las redes sociales,… Por ello, entendemos el trabajo de nuestros estudiantes como un ejercicio permanente de investigación y experimentación, donde el conocimiento y la creatividad son el fundamento de la innovación.

Entendemos, finalmente, que nuestro compromiso es también para con nuestra región. De ahí que la colaboración con instituciones y empresas del sector de productos sea un valor fundamental. Realizamos proyectos con empresas porque pensamos que nuestros alumnos deben conocer en la práctica los procesos de producción y saber cómo integrarse en ellos; y porque creemos que el diseñador puede aportar a la industria una suma de valores que repercutan en la calidad de sus productos.

CONSULTA AQUÍ EL PLAN DE ESTUDIOS DEL GRADO DE DISEÑO DE PRODUCTO

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial